Isabel Perelló condena la descalificación de los magistrados
En el acto de apertura del año judicial, la presidenta del Tribunal Supremo e del Consejo General del Poder Judicial, Isabel Perelló, denunció que atribuir a los jueces motivaciones políticas constituye un acto de extraordinaria gravedad, capaz de encuadrarse como conducta delictiva. Según sus palabras, la “descalificación personal” de quienes dictan sentencias no solo hiere al magistrado, sino que también erosiona la confianza ciudadana en la función jurisdiccional.
Un instrumento de presión que amenaza la independencia
Perelló subrayó que cuando la crítica a una resolución se transforma en un ataque personal, el daño se proyecta sobre todo el sistema judicial. Si esas agresiones provienen de “responsabilidades institucionales”, el riesgo se multiplica, convirtiéndose en un mecanismo de presión sobre la actuación de los tribunales. La presidenta advirtió que la acusación de que los jueces actúan por razones políticas “puede llegar a comportar la atribución de una conducta delictiva”.
Contexto de tensiones entre el Gobierno y la judicatura
El discurso se produce en medio de una serie de roces entre el Ejecutivo y la judicatura. El Supremo había limitado el derecho al voto de los descendientes de españoles represaliados durante el franquismo, una decisión que el presidente Pedro Sánchez describió como “no compartida”. Paralelamente, algunos miembros del Gobierno, como Óscar Puente, han denunciado una supuesta campaña contra el Ejecutivo por parte de sectores judiciales y mediáticos.
En la misma jornada, la fiscal general del Estado, Teresa Peramato, recordó la creciente demanda de transparencia y la legítima exigencia de rendición de cuentas, pero advirtió que esa exigencia no debe confundirse con una “descalificación sistemática” de la institución.
El llamado a la mesura de los jueces
Perelló también instó a los magistrados a ejercer mesura en sus declaraciones públicas. Señaló que la independencia no exime a los jueces de considerar la repercusión de sus decisiones sobre los derechos y los intereses de la ciudadanía. Aun cuando los sondeos indican que seis de cada diez españoles perciben una posible influencia ideológica en la judicatura, la presidenta sostuvo que la confianza en la labor de los tribunales sigue siendo mayoritaria.
Conclusiones y perspectivas
El mensaje de la presidenta del Poder Judicial busca reforzar la idea de que la justicia debe mantenerse alejada de los juegos políticos y de los ataques personales. Al mismo tiempo, la fiscal general enfatiza la necesidad de una rendición de cuentas clara, sin que ello se convierta en una campaña de descrédito contra la institución. El equilibrio entre transparencia, independencia y respeto mutuo parece ser el eje central del debate que se avecina en el nuevo año judicial.