Diagnóstico de la competitividad de las pymes españolas
La patronal catalana Pimec ha publicado un estudio titulado “Dimensión empresarial, diagnóstico y propuestas”, que revela la dura realidad que enfrentan las pequeñas y medianas empresas para escalar. Según el informe, la mayoría de los nuevos negocios atraviesan un “valle de la muerte” de cuatro años en el que pierden liquidez, seguido de un periodo de equilibrio que se extiende hasta la décima temporada, momento en el que aparecen las primeras ventajas competitivas.
Estadísticas de supervivencia
De cada 25.000 habitantes, 3.800 aspiran a crear una compañía, pero solo 2.150 llegan a lanzar la iniciativa. Tras los primeros cuatro meses, sobreviven 787 proyectos; a los cuatro años, la cifra se reduce a 650; a los diez años quedan 260 y apenas 13 empresas logran superar la barrera de los catorce años. Estas escasas organizaciones son las que han conseguido sortear obstáculos regulatorios, repartir dividendos modestos, profesionalizar su gestión y mantener una visión a largo plazo.
Valor añadido bruto por empleado
El análisis destaca que el valor añadido bruto (VAB) por trabajador en la microempresa española es de 34.780 euros, muy por debajo de la media europea de 42.116 euros. Alemania supera los 57.900 euros y Francia los 53.600 euros. “Cuando el 94 % de nuestras compañías generan un VAB que es la mitad del de sus vecinos, la actividad está claramente mermada”, afirma Antoni Cañete, presidente de Pimec.
Propuestas para ganar dimensión
Pimec plantea más de un centenar de medidas orientadas a reforzar la financiación, impulsar la colaboración público‑privada y simplificar la burocracia. Entre las recomendaciones destacan la ampliación de la formación dual universitaria, la creación de redes de mentores, la reducción de los costes notariales y la introducción de incentivos fiscales a las empresas que reinvierten sus beneficios.
Una Ley de Crecimiento Empresarial
Los representantes del sector reclaman la aprobación de una Ley de Crecimiento Empresarial a nivel estatal, que consolide un conjunto de acciones estructurales. Ferran Bel, portavoz de Pimec en Madrid, insiste en que la normativa debe incluir, entre otras, la simplificación administrativa y la mejora de la fiscalidad, con miras a los objetivos de 2030. Asimismo, se propone una rebaja del impuesto de sociedades para las pymes como medida de “justicia social”.
El objetivo final es que España genere más riqueza y que las empresas adquieran la dimensión necesaria para competir en el mercado global, sin crear barreras que limiten su desarrollo.