Una brecha mortal que persiste

Los estudios publicados recientemente en The Lancet revelan que, a nivel mundial, los hombres fallecen antes que las mujeres y pierden más años de vida saludable. En 2023, la carga de enfermedad masculina fue un 16 % mayor que la femenina, y al considerar la edad, la mortalidad masculina supera a la femenina en un 38 %.

Datos alarmantes por regiones

Las disparidades son más pronunciadas en Europa Central y del Este, Asia Central, África subsahariana y América Latina. Las principales causas de muerte prematura son las enfermedades cardiovasculares, los accidentes, el suicidio, la violencia y el cáncer. El suicidio destaca: se estiman 536 000 fallecimientos masculinos frente a 231 000 femeninos en 2023, pese a que las mujeres son diagnosticadas con mayor frecuencia con depresión o trastornos de ansiedad.

Factores de riesgo y roles de género

Si bien la biología influye, los autores subrayan que el entorno social es determinante. Los hombres consumen tabaco y alcohol con mayor frecuencia, asumen conductas de riesgo y retrasan la visita al médico. Estas conductas están vinculadas a estereotipos de masculinidad que la industria del tabaco ha explotado durante décadas, presentando el cigarrillo como símbolo de independencia y dureza. En promedio, los hombres fuman cuatro veces más que las mujeres.

La vulnerabilidad no es homogénea: los hombres con bajos ingresos, escasa educación, presos, personas sin hogar, migrantes y miembros de grupos discriminados sufren los mayores impactos. En la India, por ejemplo, los hombres de castas más bajas viven casi seis años menos que sus congéneres de otras castas.

Políticas escasas y rezagadas

A pesar de la evidencia, la salud masculina recibe escasa atención institucional. Irlanda fue pionera en 2008 con una política nacional de salud masculina; Brasil (2009) y Australia (2010) le siguieron. Desde entonces, solo unos pocos países, como Irán, Malasia y Sudáfrica, han adoptado marcos similares. Inglaterra lanzó su primera estrategia en noviembre de 2025 y Canadá está desarrollando un plan, mientras que Bélgica y Países Bajos carecen de políticas específicas. La Organización Mundial de la Salud tampoco cuenta con una estrategia global, limitándose a una iniciativa europea.

Obstáculos y percepciones erróneas

Los autores explican que el género suele equipararse con la salud de la mujer, y que los hombres son percibidos como privilegiados, lo que reduce la urgencia de abordar sus problemas. Además, quienes abogan por la salud masculina a veces son acusados de desviar recursos de la salud femenina.

Influencers y vacíos de información

El vacío de políticas se ha llenado en parte por influencers de la llamada "manosfera", que difunden mensajes misóginos y desconfiados bajo la apariencia de auto‑mejora. Un estudio británico de 2023 mostró que el 80 % de los adolescentes de 16‑17 años había visto contenido del polémico influencer Andrew Tate.

Recomendaciones para cerrar la brecha

Los investigadores proponen integrar la salud masculina en los sistemas de atención primaria y en la gestión de enfermedades crónicas, recopilar datos desagregados por subgrupos de hombres y aplicar regulaciones más estrictas al tabaco, alcohol, juegos de azar y contenidos en línea nocivos.

Solo con un enfoque integral y sin prejuicios de género se podrá reducir la brecha de mortalidad que afecta a los hombres en todo el mundo.

Source: https://scientias.nl/mannen-sterven-jonger-dan-vrouwen-toch-werkt-bijna-geen-enkel-land-aan-een-oplossing/

Related Articles