El 15M y su herencia en la vivienda
Hace quince años, el movimiento 15M salió a las calles de España para protestar contra la gestión de la crisis económica. Entre los consignas más recordadas estaban “no hay pan pa’ tanto chorizo” y “que no tenemos casa”. Desde entonces, esas voces se han transformado en una lucha concreta por la defensa del derecho a una vivienda digna.
Un debate que enlaza pasado y presente
Para conmemorar el aniversario, elDiario.es organizó un encuentro entre Alicia del Río, actual portavoz del Sindicato de Inquilinas de Madrid, y Lucía Delgado, fundadora de la Plataforma de Afectados y pieza clave en la creación del Sindicat de Llogateres. Ambas recordaron cómo la protesta del 15M sirvió de catalizador para la aparición de organizaciones como la PAH (Plataforma de Afectados por la Hipoteca) y, más tarde, del propio sindicato de inquilinas.
Lecciones aprendidas del activismo
Del Río subrayó que “de aquellos barros, estos lodos”, refiriéndose a la forma en que la especulación inmobiliaria y la venta de viviendas públicas a fondos de inversión tras la crisis de 2008 generaron una “emergencia residencial”. Para ella, el mayor legado de la PAH es “poner el cuerpo contra los desahucios”, una estrategia que el sindicato ha adoptado como eje central de su militancia.
Delgado, ahora integrante del Observatori DESCA, recordó su labor “de hormiguita” en 2011, organizando a personas que no podían pagar la hipoteca y denunciando la injusticia de la crisis inmobiliaria. Según sus palabras, la crisis del alquiler se gestó poco después de la burbuja habitacional, y las ejecuciones hipotecarias debieron haberse convertido en vivienda pública, en lugar de ser vendidas con “alfombra roja” a bancos y fondos.
Crítica al escenario actual
Ambas voces coincidieron en que el Gobierno actual muestra “una falta de contundencia” al no revertir la crisis de la vivienda y al mantener beneficios fiscales para las SOCIMI. Además, denunciaron que los desahucios continúan en los inmuebles de Sareb, pese al traspaso a la nueva entidad pública Casa 47. Para ellas, la fuerza del movimiento sigue estando en la calle, no en las instituciones, aunque algunos dirigentes de la PAH, como Ada Colau, hayan pasado a la arena política.
Perspectivas de futuro
El debate concluyó con la advertencia de que, sin una política de vivienda que priorice el acceso y la protección del inquilino, el modelo de alquiler especulativo seguirá ampliándose. El sindicato de inquilinas planea intensificar acciones de ocupación y de presión judicial para frenar los desahucios, mientras que el Observatori DESCA seguirá investigando los impactos sociales y ecológicos de la escasez habitacional.