La controversia sobre la supuesta cura cubana
Recientemente, el popular streamer Hasan Piker levantó una polémica al afirmar que Cuba posee un tratamiento efectivo para el Alzheimer, conocido como NeuralCIM, que está inaccesible para los estadounidenses debido al embargo. Su visita a Cuba con el convoy humanitario "Our America" generó un gran eco en redes sociales, lo que plantea la pregunta: ¿realmente existe evidencia científica que respalde estas afirmaciones?
¿Qué es NeuralCIM?
NeuralCIM, conocido científicamente como neuroEPO plus, es una variante de la eritropoyetina (EPO), un hormona fundamental en la producción de glóbulos rojos. Este tratamiento ha sido diseñado para mantener sus propiedades neuroprotectoras mientras se reduce su efecto sobre la producción sanguínea. Administrado a través de la nariz tres veces por semana, NeuralCIM fue autorizado provisionalmente por las autoridades de medicamentos cubanas en 2022, destacando su desarrollo por el Centro de Inmunología Molecular de La Habana.
Resultados de la investigación ATHENEA
La principal evidencia que avala este tratamiento proviene del estudio ATHENEA, publicado en diciembre de 2023 en una revista científica de renombre. Este ensayo clínico incluía a 174 participantes con Alzheimer de leve a moderado, divididos en grupos que recibieron diferentes dosis de NeuralCIM o un placebo durante 48 semanas. Los resultados mostraron una leve mejora en los grupos tratados en comparación con el placebo, un hallazgo muy prometedor a primera vista.
Cautela en la interpretación de resultados
No obstante, es imprescindible adoptar una postura cautelosa ante estos resultados. La muestra estudiada era relativamente pequeña y existieron limitaciones significativas, como la falta de uso de biomarcadores en el diagnóstico de los participantes, lo que pudo llevar a confusiones en cuanto a la naturaleza de su demencia. Si algunos de los participantes no tenían Alzheimer, esto podría haber afectado las conclusiones, ya que podría haber distorsionado los resultados a favor del tratamiento.
La metodología de investigación y las posibles parcialidades del estudio—dado que el patrocinador también es el desarrollador del tratamiento—son factores que invitan a la reflexión. Aunque la promesa de un tratamiento efectivo para el Alzheimer es tentadora, se requiere mayor rigor en la evaluación de la evidencia antes de llegar a conclusiones definitivas.