Un aumento alarmante de fallecimientos inesperados en el Viejo Continente

Entre 2010 y 2020, más de 2,5 millones de personas en Europa fallecieron de forma repentina, lo que equivale aproximadamente a una muerte cada 2,2 minutos. La investigación publicada en The Lancet muestra que esta cifra no solo es impactante, sino que también está en tendencia ascendente.

¿Qué se considera una muerte súbita?

Los médicos definen este fenómeno como el fallecimiento inesperado de un individuo dentro de la primera hora tras la aparición de los síntomas, o dentro de las primeras 24 horas si nadie presencia el episodio en el momento. En la mayoría de los casos se trata de patologías cardíacas, como la obstrucción de las arterias coronarias, pero también se incluyen hemorragias cerebrales, embolias pulmonares y envenenamientos.

Desglose por género

Los hombres siguen representando cerca del 75 % de todas las incidencias, aunque el ritmo de aumento es mayor entre las mujeres. Los especialistas sugieren varias causas: síntomas atípicos en la mujer (dolor en la mandíbula, dificultad respiratoria), menor probabilidad de recibir reanimación por parte del público y ritmos cardíacos más resistentes a la desfibrilación. Asimismo, la prevalencia de diabetes, hipertensión y la postmenopausia incrementan la vulnerabilidad femenina.

Diferencias regionales

Europa no es homogénea. Mientras que en el oeste las cifras muestran una ligera caída y el norte se mantiene estable, el sur y el este registran aumentos medios del 3,3 % anual. Países como España y Alemania experimentan incrementos, en contraste con Austria, Bélgica e Italia, donde las tendencias son negativas. Los investigadores relacionan estos patrones con mayores índices de tabaquismo, obesidad y sistemas sanitarios menos robustos en el este.

Impacto de la edad

El grupo de mayores de 75 años duplica la tasa de muertes repentinas, reflejando el efecto de la población envejecida. Por el contrario, entre los jóvenes de 15 a 29 años la incidencia se mantiene estable.

Limitaciones del estudio

Los datos provienen exclusivamente de certificados de defunción y códigos médicos, lo que implica variaciones en la forma de registrar cada caso entre los distintos países. Por ello, los autores advierten que los números presentados son, en el mejor de los casos, una estimación mínima.

Source: https://scientias.nl/elke-22-minuten-gaat-ergens-in-europa-iemand-plots-dood-en-het-probleem-wordt-steeds-erger/

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